El economista Miguel Urrutia trabajó durante 11 años como banquero central, periodo en el que logró bajar la inflación de dos dígitos, además de enfrentar la recesión económica de 1999. Es gracias a él que, según los expertos, hoy tenemos un sistema financiero consolidado.

Pero la economía no ha sido su única pasión, Urrutia también fue importante en la gestión cultural de las colecciones del Banco de la República. Algunas de sus colecciones fueron donadas y hoy están en los museos. Su afición por los grabados japoneses Ukiyo-e permitió que el país cuente con diversas obras de este arte popular de 1615.

La Universidad de los Andes se convirtió en su casa en los últimos 15 años, aportando a la investigación en su disciplina y a la formación de nuevos economistas. Alejandro Gaviria, rector de Los Andes, dijo que puede ser considerado el primer economista social moderno del país y además destacó su sensibilidad por el trabajo en terreno, las historias de vida y sus aportes a la economía social del país.

Este es un homenaje de la Universidad y el Banco de la República a una vida polifacética de pasión y compromiso.

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