El desafío de un país con más mujeres científicas

Las mujeres que se dedican a estas disciplinas publican menos y les pagan menos por sus investigaciones en comparación con los hombres.
19/05/2019
  • facebook
  • twitter
  • linkedin
Por: Ángela María Rojas Martínez y
Jhandra Melissa Díaz López


Investigadoras de las facultades de Psicología e Ingeniería
Red Colombiana de Mujeres Científicas

La situación actual de las mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas, artes, diseño e innovación (STEAM) ha mejorado si la comparamos con la situación de nuestras bisabuelas, abuelas o madres.

De hecho, la mayor parte de estudiantes de las universidades son mujeres y cada vez conocemos más casos de científicas en posiciones de liderazgo. ¿Por qué, entonces, tanto interés en promover la motivación de las niñas en actividades STEAM?

En el caso de Colombia, la evidencia nos indica que, a pesar de los avances, persisten amplias brechas entre mujeres y hombres en número, nivel académico, salario, publicaciones, divulgación, patentes y posiciones en cargos de decisión en el ámbito científico.

Es decir, a pesar de que ambos sexos enfrentan diversos obstáculos para desarrollar sus carreras científicas, al comparar la situación de hombres y mujeres éstas salen peor libradas en diversos indicadores.
 


De acuerdo con cifras del Observatorio Laboral para la Educación, del Ministerio de Educación, aunque el porcentaje de mujeres egresadas supera al de los hombres en la mayor parte de las disciplinas (especialmente en Biología y afines, Ciencias de la Educación, Ciencias de la Salud, así como en Economía y afines), el porcentaje de hombres supera ampliamente al de las mujeres en disciplinas como Física, Química, Matemáticas, Ingeniería y afines.

Las cifras también indican que quienes se dedican a la investigación son en su mayoría hombres, incluso en áreas como las Ciencias Sociales o de la Salud, en la que la participación de mujeres es mayor. Del total de investigadores reconocidos por Colciencias, solo un 37 por ciento son mujeres.

Según la Unesco, las mujeres que se dedican a estas disciplinas publican menos y les pagan menos por sus investigaciones en comparación con los hombres. Las decisiones familiares, las consideraciones financieras y la cultura de la discriminación en el hogar y el trabajo son factores que contribuyen a explicar dichas diferencias.

Adicional a los factores de orden contextual, las brechas entre hombres y mujeres en el ámbito científico son explicadas por factores de orden individual; uno de ellos es el escaso interés de las niñas y jóvenes para involucrarse en estas actividades, que está asociado a la presencia de condiciones familiares, escolares y sociales.
 

Con relación a las primeras, las tareas domésticas y de cuidado asignadas con mayor frecuencia a las niñas, el reforzamiento de creencias infundadas acerca de su falta de capacidad y el escaso acceso a familiares con intereses académicos, son algunas condiciones que dificultan el interés de las niñas.

Condiciones escolares como prácticas pedagógicas desfavorables para el aprendizaje de las matemáticas, la lectura o las ciencias; la falta de acceso a referentes mujeres dedicadas a áreas de ciencias y tecnología; la existencia de múltiples estereotipos y sanciones sociales por parte de pares o docentes cuando las niñas expresan su liderazgo o su interés en dichas actividades, contribuyen a limitar el desarrollo de competencias requeridas para desempeñarse en las disciplinas mencionadas.

De otra parte, creencias que refuerzan la idea de que la actividad científica es algo aburrido, inalcanzable; propio de una élite, inútil o, únicamente para personas poco exitosas, así como estándares culturales, reforzados diariamente por los medios de comunicación, que exigen a las niñas ser bellas, pulcras o dóciles para ser reconocidas y estimadas, dificultan su participación en actividades asociadas a dichas disciplinas.

Todos los factores mencionados afectan no sólo el interés de las niñas en estas áreas, también les dificultan desarrollar competencias académicas indispensables para facilitar su acceso a becas, convocatorias o incentivos disponibles.

Aunque en general el desempeño de Colombia en las pruebas académicas internacionales de matemáticas, ciencias y lectura no suele estar en los primeros lugares, los resultados muestran un mejor desempeño en matemáticas y ciencias, por parte de los niños comparados con el desempeño de las niñas en estas áreas.
 

Las brechas mencionadas dificultan a niñas y jóvenes, especialmente, a quienes provienen de entornos más desfavorecidos económicamente, ubicar mentoras capacitadas para promover su interés en las ciencias, así como contar con espacios que contribuyan a desarrollar sus habilidades.

Esta situación es la razón que inspira la acción de múltiples organizaciones públicas y privadas, entre ellas la Red Colombiana de Mujeres Científicas-RCMC, para promover la motivación de las niñas en actividades asociadas a las disciplinas STEAM, sin embargo, antes de emprender dichas acciones, vale la pena que quienes estamos interesados en dicha tarea clarifiquemos conceptos, definamos metas realistas e indicadores precisos que faciliten la evaluación del impacto de nuestro trabajo.

Así podremos contribuir de forma efectiva a cerrar las brechas de género presentes entre hombres y mujeres en disciplinas STEAM y especialmente, al bienestar de la sociedad en su conjunto a través del trabajo científico de las mujeres.

Compartir

  • Logo Facebook
  • Logo Twitter
  • Logo Linkedin