“Lo que más me gustó de mi vida universitaria es que encontré un lugar en el que puedo dedicar mi vida a aprender. Estoy donde tengo que estar”, expresa David Arboleda, ganador del premio 'Mejor estudiante universitario 2022' otorgado por Portafolio.

David Enrique Arboleda Cárcamo es barranquillero, tiene 21 años y se ha destacado desde el colegio por su rendimiento académico. Muestra de ello, ser el mejor en las competencias de matemáticas; su grado con honores por obtener el mejor promedio de su promoción en el Liceo Cervantes, de su ciudad natal, pero también por ocupar el puesto 13 a nivel nacional en las pruebas Saber 11, que lo hicieron merecedor a la distinción Andrés Bello, otorgada por el Ministerio de Educación.

Recuerda, con una tímida sonrisa, que Rubén, su padre, le leía cuentos antes de dormir y que gracias a eso nació su amor por la lectura. De niño soñaba con ser astronauta, pero en grado once esa ilusión se transformó radicalmente. Cambió ese anhelo de conquistar el Universo por los números, entonces se decidió por la economía y fue así que llegó a la Universidad de los Andes.

 

David Arboleda en su grado de bachiller del Liceo Cervantes de Barranquilla 

David Arboleda junto a su amigo Esteban Rojas

El cambio de ciudad le asustaba, le tenía pavor al frío. Nunca había vivido lejos de su familia, pero sus tíos le brindaron ese calor de hogar que lo motivó a seguir adelante para alcanzar sus metas. "Mis papás querían que estudiara en la mejor universidad posible y teníamos súperclaro que era en la Universidad de los Andes".

Su primera clase, cuenta, se llamaba Pensando en problemas, diseñada para que los 'primíparos' se relacionaran entre sí y fue allí donde conoció a Esteban Rojas, su mejor amigo.

En ese primer semestre también inscribió Introducción a la economía colombiana, dictada por uno de los más reconocidos economistas del país y de Latinoamérica: el exministro Guillermo Perry (q.e.p.d), quien con el tiempo se convirtió en amigo y mentor. “Él me inspiró mucho, me enseñó que los economistas tienen que estar dispuestos a hacer lo mejor por la sociedad, incluso cuando eso implica hacer cosas impopulares”, recuerda con algo de nostalgia.

Es indiscutible que ha sobresalido por su rendimiento académico. Obtuvo en varias ocasiones la distinción de la Excelencia semestral; recibió las distinciones Ramón de Zubiría y la de Alberto Magno; y recibió Grado Summa cum laude por su pregrado en Economía con opción en matemáticas, por alcanzar un promedio de 4,9. 

Una confesión evidencia, tal vez, otro de sus grandes amores: “Partido del Junior mata exámenes finales”, cuenta entre risas y confirma que sagradamente ve todos los partidos de su equipo. Una pasión que heredó de don Rubén. 


 

David Arboleda junto a sus padres en el estadio de Barranquilla (Ruben Arboleda y Carmen Cecilia Cárcamo).

 

Ha vivido entre el fútbol y la economía. Dice que su carrera le ha ayudado a estructurar un pensamiento definido para analizar problemas que se pueden aplicar en diferentes aspectos de la vida. “No hay un prototipo de economista, uno no tiene que saber para dónde va el dólar o la inflación. También se puede trabajar en una ONG, o con el gobierno, y responder mil y otras preguntas, simplemente pensando como economista”.

En noviembre de 2022 recibió el galardón que "exalta al alumno graduado en Economía, Administración de empresas o ingeniería industrial, teniendo en cuenta sus promedio académico, liderazgo y responsabilidad social", se lee en el portal web de Portafolio.

"Es un reconocimiento a un trabajo de mucho esfuerzo. Con la Universidad, me he dado cuenta que uno necesita meterle dedicación a las vainas, yo le he dedicado toda mi vida: tuve mis amigos, mis fiestas, tuve vida social por fuera, pero en verdad amé mucho lo que hacía y le metí todo lo que soy a mi vida universitaria".

Está cerca de terminar la Maestría en Economía, también en Los Andes, y trabaja como asistente de investigación. Además, es profesor complementario de econometría avanzada: "Me encanta enseñar y plantearle a la gente nuevas formas de pensar, ampliar sus conceptos y hacer que se cuestionen. Creo que quiero dedicarme a eso", sentencia. 

 

Escrito por:

Johanna Ortiz Rocha