Camila Nieto acaba de terminar grado décimo y en sus vacaciones aprovecha el tiempo libre para hacer algo diferente. Ella piensa estudiar ciencias, química o física, aún se ha decidido, sin embargo aceptó el llamado de la consejera universitaria de su colegio, quien le habló de un campamento de verano para aprender sobre lenguajes de programación con profesores de la Universidad de Stanford y de la Universidad de los Andes. “No es común escuchar de este tipo de campamentos en Colombia y pienso que es una gran oportunidad de aprender algo nuevo”, cuenta.
 
La estudiante hace parte de los 93 jóvenes, de colegios públicos y privados de Bogotá, que llegaron al campus de Uniandes curiosos por conocer qué es eso de programar. Camila en su primer día tuvo algo de angustia, sentía que era la única que no tenía idea del tema. Pensaba, también, que no entendería nada "porque eso de programar sonaba como aprender un idioma más difícil que el árabe o el japonés y que además tendría que saber mucho de matemáticas".
 
Pero no fue así. De hecho, esas dos semanas del curso intensivo de 'Introducción en desarrollo de software' se convirtieron en una experiencia entretenida y enriquecedora, tanto que ella y sus nuevos compañeros de clase descubrieron que para codificar no se necesita una mente excepcional o 'súpercomputadoras'; solo espacios para practicar y muchas ganas de hacerlo.

"El lenguaje de programación que estamos usando se llama Python y realmente he aprendido muchísimo. Puedo hacer diferentes programas y utilizar el lenguaje para crear juegos o animaciones", cuenta el estudiante de grado décimo, Juan Martín Sandoval.  Y es que la programación no es algo que se limita exclusivamente a la ingeniería, también se puede implementar en áreas como el arte, la medicina o la música.

De acuerdo con Rubby Casallas, decana de la Facultad de Ingeniería de Los Andes, “Entre más pronto un niño tome clases relacionadas con pensamiento computacional y utilice herramientas para abstraer, formular y resolver problemas, va a ser mejor su formación. Es muy importante atraerlos hacia estas carreras porque las posibilidades de trabajo y de cambiar el mundo son enormes”. En ese sentido, esta alianza entre el programa CSBridge de la Universidad de Stanford y el Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación de la Universidad de los Andes fomenta esta iniciativa como un espacio que les permite a los adolescentes un acercamiento a la programación y al desarrollo de aplicaciones.



Foto del curso de introducción en desarrollo de software

Ali Malik, profesor del programa CSBridge de la Universidad de Stanford, durante las clases del campamento de verano - 2022
 

Ali Malik, profesor del CSBridge, afirma que en 5 años habría más de un millón de puestos de trabajo en áreas relacionadas con informática pero cada vez menos estudiantes capacitados para ocuparlos. “Con el desarrollo tecnológico hemos visto que un país puede progresar de formas increíbles, por esto es importante que las sociedades inviertan en los jóvenes y los preparen para el futuro —indica—. Siempre será un placer único crear algo con tus manos y ver que funciona”, agrega el experto en computación, quien trabaja en mejorar la accesibilidad y la calidad de la educación utilizando técnicas computacionales novedosas.

En Colombia y otros países de Latinoamérica la programación no está incluida dentro del plan de estudios de los colegios. "Nuestro objetivo es equipar a estos estudiantes con competencias básicas y así contribuir al cierre de esa brecha de talento humano", resalta Kelly Garcés, profesora del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación. 
 
Al terminar el campamento los jóvenes presentaron sus proyectos. María Camila, por ejemplo, desarrolló un aplicativo para ayudar a orientar a estudiantes de primer semestre que llegan confundidos y desorientados a la universidad, a través de un sistema de preguntas y mapas que les facilitaría vivir esa primera experiencia. “El curso me ayudó a entender que la programación está en todas las carreras, es algo que seguiré aprendiendo”, concluye.

Además de las clases, hubo talleres y charlas inspiradoras con expertos en las cuales los futuros bachilleres resolvieron dudas sobre algunos mitos de la ingeniería de sistemas. Según Nicolás Carvajal, líder de sección del curso, lo importante es orientarlos para que conozcan lo que significa el pensamiento algorítmico y que puedan aplicarlo en diferentes programas. 

Padres, amigos y profesores acompañaron a los estudiantes durante una ceremonia de graduación en la que recibieron el diploma que certifica el primer salto de estos pequeños gigantes apasionados por la computación y la informática.

Maria Camila presentando su proyecto final junto a su mamá.

Foto de María Camila durante el campamento de verano

María Camila durante la ceremonía de graduación 

En imágenes: reviva los mejores momentos del curso intensivo de 'Introducción en desarrollo de software' 


Fotos: Felipe Cazares
 
 

Las clases y talleres estuvieron a cargo de los profesores de la Universidad de los Andes: Kelly Garcés, Carlos Lozano, Santiago Arteaga (instructor); y de los líderes de sección Juliana Prieto, Nicolás Carvajal, Valeria Marín, Carlos Ramírez, Juan Diego Lugo, Daniel Arango, Jaime Torres, Isabela Ortiz y Nestor González.

El campamento contó con el apoyo de las empresas: Endava y Perficient.
 

Escrito por:

Johanna Ortiz Rocha