Son varias las tareas que tendrá el próximo presidente de Colombia en política exterior. Víctor Mijares, coordinador de la maestría en Estudios Internacionales y profesor en Estudios Globales, de la Universidad de los Andes, dice que se debe buscar una política que amplíe los mercados comerciales, que minimice los efectos de inseguridad regional sobre Colombia y que asuma una posición pragmática y realista que no se base en valores (izquierda o derecha), sino más bien en intereses. “Se debe enmendar los efectos de la altísima polarización política, buscando grandes acuerdos nacionales”, agrega Mijares.


Los ojos del mundo están sobre las elecciones en Colombia, no solo por ser un territorio de dimensiones importantes en la región, sino porque su ubicación geográfica la hace un foco de atención geopolítica. La jornada electoral se da en medio de una América Latina que está dando un giro a gobiernos de izquierda y un gobierno actual con poca habilidad diplomática, de comunicación y proyección internacional.

 

Retomar el proceso de paz


Mijares, politólogo especializado en relaciones internacionales, dice que retomar la implementación del acuerdo de paz es vital para la estabilidad de la región. Especialmente cuando desde la mirada internacional se lee el asunto como una falta de capacidad o voluntad del gobierno actual.


Los socios europeos y el gobierno demócrata de los Estados Unidos esperan que con el cambio se pueda retomar la agenda de la implementación, que se entiende como una condición necesaria, aunque no suficiente para la estabilidad del país y del continente.

Colombia no puede embarcarse en operaciones, sino concentrarse en una política exterior para enmendar los efectos de la altísima polarización- Víctor Mijares, coordinador de la Maestría en Estudios Internacionales.

Las relaciones con Venezuela


2 millones de venezolanos en Colombia, combates y la fuerte inestabilidad en la frontera son algunas de las razones por las que el nuevo gobierno debería pensar en reconstruir el tejido y las relaciones con el país vecino. Ese debería ser en primer lugar el mayor reto de la agenda internacional.


“Colombia, por su relación tan estrecha con los Estados Unidos, terminó entrampada en la propia estrategia Trump de salirse un poco del mundo, de aislarse de las situaciones más importantes. Se embarcó de lleno en la operación Guaidó, que era la de tratar de generar una situación de inestabilidad y de golpe de estado en Venezuela, que no funcionó. Eso dejó a la administración Duque en una situación muy comprometida y a Colombia en una situación en la que sus lazos diplomáticos se vieron seriamente afectados”, explica el investigador.


Hay que retomar el realismo en la relación con Venezuela y reevaluar la situación. Así quizás la imagen del encuentro entre Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, en agosto de 2010, tenga una reedición con la elección del nuevo gobernante. Esto también tendrá unas implicaciones en las relaciones con Rusia, que están marcadas en gran medida por cómo nos llevamos con el vecino.


Otros de los temas que tendrá que definir el nuevo gobierno tiene que ver con las relaciones con Estados Unidos y la agenda verde, su papel en la Alianza del Pacífico y los lazos con China en términos comerciales.
 

Esta nota hace parte de nuestro especial: Una Mirada a los retos que enfrenta el país