¿Es efectiva la atención en salud mental para víctimas?

foto en blanco y negro de un hombre mayor

Opinión del director científico del Centro de Salud Emocional, Fabio Idrobo

10/08/2016
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Fabio Idrobo
Director Científico Centro de Salud Emocional – CESE

 

La salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social.

Recientemente, mucho se ha hablado de los retos en salud mental para la población colombiana en el posconflicto. El diálogo nacional reconoce que debemos responder a las necesidades de nuestra población a corto y largo plazo, evaluar la efectividad de las intervenciones que se ofrecen, mejorar las capacidades gubernamentales para ofrecerlas, capacitar el personal que brinda atención y buscar un mayor impacto en las políticas públicas.

La Contraloría General de La República reporta índices de solo 11 % de habitación en vivienda digna en población desplazada, un nivel de pobreza de 80 % y un 35 % de indigencia, lo cual evidencia las necesidades sociales.

Publicaciones nacionales e internacionales han registrado niveles altos de trastornos emocionales en población víctima del conflicto armado. No obstante, hay llamados para realizar estudios oficiales que precisen la prevalencia de síntomas y trastornos de salud mental de las víctimas, que vayan mas allá de lo que se encontró en la Encuesta Nacional de Salud de 2015.

Posiblemente, la mayor necesidad que tenemos, a corto plazo, es llegar a un consenso sobre la implementación del Programa de Atención Psicosocial y Salud Integral a Víctimas (PAPSIVI). Hay que subrayar positivamente que este programa contiene la normatividad de los compromisos estatales en materia de reparación psicosocial a víctimas. Su implementación se lleva a cabo por equipos interdisciplinarios, es diferencial y cubre individuos, familias y comunidades.

Pero existen varias críticas en su estado actual. La de mayor importancia es la necesidad de evaluar su efectividad, eficiencia, y costo/beneficio. En el mundo se hace énfasis en que las intervenciones en salud mental, en países en posconflicto, deben priorizar prácticas basadas en evidencia que han mostrado su efectividad en ensayos controlados aleatorios.

RETOS DEL DESPUÉS es un especial informativo que muestra reflexiones académicas, aportes, iniciativas e investigaciones relacionadas con lo que de ben ser y entender los colombianos sobre lo que cambiará en el país y lo que no, si se firma un acuerdo entre el Gobierno y las guerrillas de las Farc y el Eln.
El especial nace de un esfuerzo conjunto realizado por Ediciones Uniandes y la Maestría en Construcción de Paz para convocar a los profesores de la Universidad en torno a estas preguntas.

En Colombia ya se han hecho ensayos, varios de ellos en la Universidad y hay más en camino, que se deben sumar a los esfuerzos del PAPSIVI. De igual manera, existen experiencias globales que recomiendan la implementación de servicios escalonados de complejidad creciente que incorporen a miembros de la comunidad, equipos de atención primaria y personal con entrenamiento clínico especializado.

El beneficio del escalonamiento es que permite cerrar la brecha de atención a aquellos que más lo necesitan y que por escasez de recursos no la han recibido. Para implementar modelos con distribución de tareas y responsabilidad compartida, se requieren programas piloto para establecer su aceptabilidad y viabilidad.

Hay lecciones aprendidas. Entre ellas, que el éxito de muchos programas de salud mental se da en la medida que se garantiza la participación efectiva de la comunidad, se tengan en cuenta las prácticas culturales de la población y se consideren de antemano los pasos necesarios para garantizar su sostenibilidad.

En los colombianos, los trastornos emocionales (depresión y ansiedad) son la primera y cuarta razones de años vividos con salud inferior a la ideal. Por tanto, tenemos que adaptar programas de intervención en resiliencia, que se sabe, reducen la prevalencia de estos trastornos cuando son implementados a nivel comunitario y escolar. La universidad debe ofrecer a las instituciones que velan por el bienestar emocional de todos nosotros su experticia, tanto en el período de posconflicto como en el de la paz permanente que se avecina.

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