Un modelo digno de imitación

Imagen de un libro abierto
21/11/2018
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La Universidad de los Andes introdujo en Colombia la Educación General, el sistema semestral y el sistema de créditos, entre otros instrumentos innovadores que han sido emulados por otras universidades y que permiten que el estudiante sea el protagonista activo de su formación.

“Nosotros nos damos por satisfechos si dejamos en los estudiantes dos o tres ideas contradictorias”, decía Francisco Pizano de Brigard, uno de los fundadores de la Universidad de los Andes. Se refería a ideas que desarrollaran el espíritu crítico y la necesidad de evaluar en contexto la formación profesional que se da en la universidad. Así lo entiende Carl Langebaek, actual vicerrector Académico, quien ha heredado la labor de mantener el enfoque de la Educación General dentro de la formación de los jóvenes, a la que define como una educación que cultiva el espíritu crítico y humanista de los estudiantes y busca prepararlos para vivir en su país y en el mundo, independientemente de qué carrera escojan.

Pizano de Brigard escribió en el libro Visión de la Universidad, de 1998, que la excesiva especialización tiene como consecuencia “lo que se ha llamado la mente desintegradora, la mente estrecha que no puede relacionar sus soluciones técnicas con el conjunto general”.

Por eso la Educación General ha sido quizá el componente más característico del modelo educativo de la Universidad de los Andes desde sus inicios, cuando los fundadores miraron modelos pedagógicos distintos a los que predominaban en el país. El francés era el modelo que prevalecía en la educación superior colombiana, profesionalizante desde el comienzo. Los Andes implementaría el modelo estadounidense, que enfatiza en la formación socio-humanística y científica amplia y general para todos los estudiantes.

“No es el papel de la Universidad el crear técnicos capaces en su oficio, pero ignorantes o ineficientes en otros campos del saber humano”, dijo en uno de sus discursos Hernando Groot, director del programa premédico, vicerrector y decano de la Facultad de Artes y Ciencias a mediados de la década del 60.

La Educación General, que en mayor o menor medida ha sido progresivamente adoptada por buena parte de las universidades colombianas, está constituida en Los Andes por el Ciclo Básico Uniandino (CBU), el curso de Constitución y democracia y el requisito de Español. El CBU, a su vez, está conformado por cursos de tres áreas: Colombia; Pensamiento científico; y Cultura, artes y humanidades.

 

Autonomía y autogestión del conocimiento


Con miras a consolidar una Universidad en la que el estudiante, lejos de ser un receptor pasivo de conocimientos, se convirtiera en el protagonista activo de una formación integral, Los Andes ha propuesto e implementado en el país innovaciones como el sistema de créditos, el sistema semestral, la opción de cursar doble programa, las opciones académicas, los cursos electivos, los créditos por investigación y las opciones de grado. Todas estas iniciativas han permitido una estructura curricular comprensiva, flexible e interdisciplinaria.

Tan solo nueve años después de su fundación, Los Andes incorporó por primera vez en Colombia el sistema semestralizado de los programas, en reemplazo del anual, que regía hasta ese momento. Esta semestralización vendría de la mano del sistema de créditos. En este método, cada crédito corresponde a 48 horas de trabajo académico del estudiante, que en un periodo de tiempo se distribuyen en clase presencial y trabajo fuera del aula; lo que contribuye, por un lado, a que el estudiante administre su proceso de formación con autonomía, siguiendo sus intereses particulares; y, por el otro, a que la clase se convierta en un espacio para orientar las inquietudes de los estudiantes, en lugar de exponerles gran cantidad de información.

La movilidad y la flexibilidad son otros de los beneficios del sistema de créditos. El estudiante puede homologar cursos que son válidos en diferentes programas de la Universidad, así como en otras instituciones nacionales, y validar sus estudios de intercambio en universidades extranjeras. Así mismo, puede diseñar su propio horario, cursar materias de otros programas y no atrasarse académicamente por falta de aprobación de una materia, entre otras ventajas.

Cuarenta y cinco años después de su implementación por parte de Los Andes, el Ministerio de Educación Nacional adoptó y reglamentó el sistema de créditos como obligatorio para todas las instituciones de educación superior del país a través de los decretos 0808 de 2002 y 2566 de 2003.

Las posibilidades de autonomía del estudiante se ven reflejadas no solo en la elección del CBU, sino también en diversos aspectos como:
 
  1. Los Cursos de Libre Elección (CLE), que le permiten cursar materias de cualquiera de los departamentos o facultades, según sus intereses.
  2. Las electivas profesionales, que permiten profundizar en aspectos puntuales de su disciplina o disciplinas afines a su carrera.
  3. Las distintas opciones de grado, como la investigación dirigida (o tesis), la práctica, la asistencia de investigación y los planes coterminales. Estos últimos permiten iniciar los estudios de maestría en los últimos semestres de pregrado e iniciar los estudios del doctorado antes de terminar sus estudios de maestría.
  4. Los ‘créditos por investigación/ creación’ les permiten a los estudiantes de pregrado investigar sobre el tema que escojan, acompañados por un profesor. A diferencia de las asistencias de investigación, mediante las cuales los estudiantes participan en las investigaciones que desarrollan los profesores, en este modelo la iniciativa de investigación es del estudiante y el rol del profesor es acompañar el proceso. La Universidad otorga tres créditos a quienes lleven a cabo el proyecto de investigación y también, de ser necesario, puede brindar apoyo económico para la investigación/ creación.
El modelo educativo de Los Andes no estaría completo sin el componente de internacionalización, que le permite al estudiante asumir desafíos más allá del contexto colombiano. Desde sus orígenes, la Universidad ha contado con una importante cantidad de profesores extranjeros, ha promovido el aprendizaje de lenguas foráneas y ha efectuado convenios de intercambio con gran cantidad de universidades internacionales. Los Andes también se ha interesado en estrechar lazos interculturales con otros países. En 2007 lideró la fundación del primer Instituto Confucio en América Latina y actualmente trabaja en la construcción del Centro del Japón.

 
Este es uno de los hitos que ha marcado la historia de la Universidad de los Andes y que han contribuido al desarrollo del país.

Para conocer otros hitos importantes en estos 70 años de historia, haga clic aquí.

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