El regreso del régimen talibán al poder en Afganistán se da en medio de una situación convulsa de guerras internas y externas que ha vivido este país, uno de los más pobres del mundo. Un territorio que lleva más de 40 años en guerra y que tiene una importancia geoestratégica para la región, de acuerdo con Felipe Botero, profesor de Ciencia Política, de la Universidad de los Andes.

Afganistán es un país importante por la ruta de la seda y un espacio de tránsito entre China y Europa, entre Asia y Occidente, además de una conexión entre Pakistán y Asia central. Tras la retirada de la Unión Soviética, los talibanes llegan al poder en 1992 en ciertos territorios, brindando su noción de paz y justicia. De 1996 al 2001 se imponen como gobierno con un respaldo de las estructuras tradicionales.

“Los talibanes son un capítulo de la historia contra el colonialismo y la occidentalización. Sin embargo, ese sentimiento antiamericanista no fue al principio el núcleo de estos grupos”, explica Carlos Andrés Ramírez, filósofo, politólogo y profesor de la Facultad de Ciencias Sociales, durante la charla Afganistán ¿Qué está ocurriendo y cuáles son las causas?

En el 2001 son derrocados y se convierten en guerrilla, lo que los lleva a la fragmentación y al debilitamiento militar. Ramírez agrega que se trata, entonces, de una organización policéntrica y multigeneracional, cuya unidad es difícil de constituir. Su llegada actual al poder es una derrota de Estados Unidos en medio de una guerra discontinua. Actualmente este grupo tiene el control de los combustibles y las carreteras, lo que les permite tener cierta independencia.

Sin embargo, a pesar de su visión ortodoxa, los talibanes tienen interés de conectarse con la comunidad internacional. El politólogo Carlos Andrés Ramírez señala que hablar de los riesgos de un gobierno talibán implica ubicar ese fenómeno en un contexto de larga duración: “Aunque hay aspectos indeseables como el narcoestado y sus políticas patriarcales, fijarse solo en la restricción hacia las mujeres es hilar muy corto”.

El camino es hacia el reconocimiento de un gobierno talibán con incentivos que permitan matizar el discurso. Una tarea que podrían asumir China, la Unión Europea, Estados Unidos o Irán. “Aquí no se trata de elegir lo más deseable, pero sí lo más viable y en este caso sería apuntarle a un gobierno talibán moderado”, agregan los expertos.

El contexto internacional es complejo, sin embargo, Ramírez plantea varios escenarios en los que países como Irán, Pakistán y China pueden reconocerlos y tener un “gana-gana”. En el caso de China podría darse si Afganistán se compromete a no mover las minorías musulmanas que habitan este territorio asiático. Mientras que en Irán podría haber una formación de un bloque para enfrentar el enemigo externo en común.

 

EEUU tiene muy poco que mostrar en 20 años



 

La herencia de la ocupación americana es bastante problemática, porque no había un norte muy claro cuando esta ocurrió. Por eso a pesar de algunos puntos en la mejora de la calidad de vida de las personas, la invasión se empañó con las campañas de bombardeo y las víctimas civiles de estas operaciones.

De hecho, el objetivo inicial no era la construcción institucional y por eso hubo un incremento considerable de la corrupción. El profesor Felipe Botero no duda en asegurar que Estados Unidos tiene muy poco que mostrar en 20 años y reafirma la resistencia de países como Afganistán a los poderes y la imposición.

 

Derechos de las mujeres: el problema no es la llegada de los talibanes



 

La polémica frente a la restricción de los derechos de las mujeres, según el investigador Ramírez, no es un asunto solo de los talibanes.

“Viene de una cultura tradicional con fuertes elementos patriarcales, que requiere un cambio de estructuras profundas, no solo un cambio de gobierno”, comenta el académico.

Al ser las mujeres un grupo que no es homogéneo, pensar que todas van a rechazar un gobierno talibán es una presuposición equivocada. Hay formas de concebir la agencia femenina que no pasan por la autonomía o la autodeterminación, sino por el cultivo de la candidez, cuestionando el feminismo occidental.

De ahí que el género pueda también convertirse en una herramienta ideológica y colonialista, usada como estrategia para criticar a los gobiernos islámicos.

 

Hombres y mujeres afganas
Hombres y mujeres afganas