Bauhaus: 101 años de reverberaciones en arquitectura y diseño

aniversario 101 bauhaus
27/04/2020
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Por: Ingrid Quintana,
Profesora de la Facultad de Arquitectura y Diseño

El centenario de la escuela arquitectónica alemana Bauhaus el año pasado revivió las reflexiones sobre su papel y los efectos en el mundo y en Colombia. 

En abril de 1919, en Weimar, nació la Staatlisches Bauhaus, escuela artística que marcó un punto de inflexión en la historia de la arquitectura y el diseño. Si bien su nombre traduce “casa de la construcción estatal”, Bauhaus no tituló arquitectos sino hasta una década después de su apertura; hasta entonces, su educación se centró en talleres de oficios cohesionados por la edificación: carpintería, metales, cerámica, piedra, textiles y vitrales.

La segunda sede de la escuela, inaugurada en Dessau en 1926, sería la materialización del ideal moderno de trabajo interdisciplinar y colectivo. Allí se dictaron especialidades ligadas a las artes visuales: teatro, tipografía, publicidad y fotografía. Debido a la presión nazi, Bauhaus se convirtió en una institución privada, alojada en una antigua fábrica de teléfonos berlinesa, hasta su clausura por el Tercer Reich, en 1933.

Hace un año, cuando aun se convocaban romerías, Alemania lanzó una intensa agenda cultural en torno al centenario de Bauhaus, Repentinamente, ese pasó de ser término exclusivo de iniciados para convertirse en una marca desde la cual se impulsó un turismo de masas a través de las primeras realizaciones arquitectónicas de la escuela –episodio inédito en regiones germánicas como Turingia y Sajonia (figura 1)--.
 

 
Figura 1: Turistas en la sede de Bauhaus en Dessau (Walter Gropius). Virginia Gutiérrez, 2019.

Además, la fiebre del centenario inspiró producciones audiovisuales, un sinnúmero de exposiciones y jornadas académicas a lo largo de Europa, Asia y las Américas, en las que se homenajeó la visita de alguno de sus maestros a sus respectivas latitudes o su impacto en el desarrollo de estéticas materiales locales.

Pese a no haber contado con nacionales egresados de Bauhaus, Colombia no fue ajena a las conmemoraciones: la Universidad Jorge Tadeo Lozano organizó un seminario académico, el portal web AD57 promovió un ciclo de conferencias bajo el título “Bauhaus 100 Colombia” y la Universidad Nacional de Colombia presentó su propia versión del Ballet Triádico, emblemática puesta en escena interdisciplinar lanzada en 1922 por Oskar Schlemmer.

La celebración global contrasta con los múltiples detractores que Bauhaus tuvo desde sus orígenes --entre los que se contaba al propio führer--, pasando por reacciones surgidas décadas más tarde, en cabeza de Tomás Maldonado (el artista argentino director de HfG de Ulm, escuela señalada como heredera natural de Bauhaus), así como por numerosos académicos que han condenado el proyecto universalizante de Bauhaus y hecho un llamado a su desmitificación.

Un llamado más que pertinente en medio de un esfuerzo por decolonizar el estudio de las humanidades. Estos ataques se aúnan a las pugnas internas entre profesores y discípulos que incidieron en la documentación selectiva de su accionar y en la distorsión del relato histórico, hoy criticado por varios investigadores.

La transformación del vocablo “Bauhaus” para denominar un lenguaje plástico depurado, orientado hacia el consumo doméstico, ha causado tantas divisiones entre expertos como la propia escuela. Peyorativo o elogioso, el uso intensificado de #Bauhaus en Internet durante los últimos meses ha contribuido al retorno del necesario debate sobre el impacto del diseño en múltiples dimensiones de nuestra vida cotidiana.

Y es que gracias a Bauhaus y a los movimientos artísticos que le antecedieron en Austria y la URSS, la emergente producción industrial inició un diálogo tanto con las artes, gracias al cual sus patentes adquirieron una apariencia más acorde con las exigencias y gustos de los usuarios, como con las ciencias, mediante las cuales se consolidaron los principios de ergonomía, higiene y eficiencia que caracterizan sus realizaciones (figura 2).

Figura 2: Visitantes observando colección cerámica de Bauhaus, Bauhaus Museum Weimar. Ingrid Quintana, 2019.

En el caso de la arquitectura, la polémica ha sido más intensa dadas sus implicaciones en la modernización de las ciudades y la vivienda social, a través de procesos de construcción industrializados y de una lógica funcional de distribución. Recordemos que, si bien en su comienzo fue un encargo estatal, la Bauhaus fue ante todo un proyecto fraguado en la mente de Walter Gropius, arquitecto que ganaría fama internacional por su apuesta pedagógica, participación en los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna y, más adelante, por su acción reformadora en la Graduate School of Design de Harvard.
 
Gropius lideró las voces a favor de la urbanización a partir de mayores densidades de construcción en altura, privilegiando un menor índice de ocupación del suelo (figura 3), la búsqueda de un estándar mínimo para el programa de usos de las viviendas --el existenzmininum--, y la experimentación sobre los procesos constructivos mediante el empleo de nuevos elementos prefabricados en materiales entonces novedosos (paneles de asbesto-cemento, estructuras metálicas, etc.).
 

Figura 3: Viviendas sociales en la colonia Siemensstadt, Berlín (Walter Gropius, 1929-1930).
Ingrid Quintana, 2019

Con visiones divergentes, sus sucesores privilegiarían el trabajo colaborativo y la vocación socialista de la arquitectura --caso del suizo Hannes Meyer-- o la exploración espacial a través de materiales y formas de uso inédito en la arquitectura --nos referimos al acero y las grandes superficies vidriadas, en la obra del célebre Mies van der Rohe--.

Los efectos de la arquitectura y urbanismo pregonados desde Bauhaus, como un virus, han producido efectos nefastos en el paisaje urbano de las ciudades a lo largo del planeta, replicando sus propuestas formales sin ninguna reflexión sobre las particularidades sociales, técnicas y geográficas del lugar donde se erigen (“cajitas de fósforos” reproducidas n veces en nuevos desarrollos urbanos).

Sin embargo, a Bauhaus debemos también obras maestras que han sabido resistir el paso del tiempo (figura 4). Inclusive, algunos de los discípulos de segunda generación (esto es, profesionales formados en Norteamérica de la mano de profesores de Bauhaus que migraron allí tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial) fueron colombianos.

Estos entendieron la lección del trabajo colaborativo y la exploración espacial viabilizada por los recientes desarrollos industriales: los proyectos urbanos, dotacionales y habitacionales de la firma bogotana Ortega & Solano (conformada por dos alumnos directos de Gropius en Harvard) en los años 50s y 60s, son un notorio ejemplo.
 

Figura 4: Edificio administrativo Bacardí en Tultitlán, México (Mies van der Rohe, 1957).
Ingrid Quintana, 2019
 
Por último, resulta fundamental el legado que Bauhaus transfirió a la reforma de los programas de arquitectura en las universidades Nacional y de Los Andes en la década de los 40s, así como a nuevas carreras orientadas al diseño gráfico, textil e industrial a lo largo de toda Latinoamérica.

La formulación de un curso básico como instancia común de sensibilización plástica y la implementación de la metodología del “aprender haciendo” dejaron huella en múltiples facultades del continente americano (figura 5).

El centenario de Bauhaus culminó forzosamente tras el confinamiento, con muestras, conferencias y lanzamientos de libros aplazados o cancelados. Como un examen de las celebraciones y alternativa cultural en tiempos de crisis, surge Bauhaus Reverberada, una iniciativa de la Universidad de los Andes y Cinemateca de Bogotá con apoyo del Goethe Institut y la Embajada Suiza en Colombia, que reúne una serie de eventos donde se discutirán estos temas a la luz de su impacto y asimilación en América Latina.

La agenda #Bauhaus100mas1 se lanzó este 23 de abril, coincidiendo con el 101 aniversario de la escuela. Esta tendrá su clímax en 2021 con la exposición de piezas originales latinoamericanas (varias provenientes del MamBO) y dispositivos didácticos especialmente preparados para la ocasión.

Quienes deseen ahondar en el tema, desde este mes tendrán acceso a charlas en vivo, podcast y otros recursos online. Para ello, basta visitar: https://arqdis.uniandes.edu.co/bauhaus-reverberada/
 


Figura 5. Selección de trabajos del “Vorkurs” de Bauhaus, dictado por Josef Albers (1928-1933), para exposición “Original Bauhaus (Berlín, 2019).
Ingrid Quintana, 2019

 

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