Temo a los juicios emanados de la intolerancia: Excombatiente de las Farc

dibujo de un cielo con pájaros negros volando

Los Andes le apuesta a la paz

03/10/2016
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Antes de la jornada del 2 de octubre, cuando la mayoría le dijo No a los acuerdos pactados entre las Farc y el Gobierno, la revista Nota Uniandina habló con una excombatiente de las Farc que cursa la Maestría en Construcción de Paz. Estos son sus ilusiones, sus miedos y sus compromisos.

Como volver a nacer. Así fue su regreso a la libertad. Doce años de confinamiento en la selva, adoctrinada y restringida en sus pensamientos y sentimientos, habían minado su espíritu. Es profesional y labora en una empresa privada. Su rostro revela esperanza, esa misma que le permite tejer nuevos sueños y vislumbrar un futuro. Es sonriente y expresiva. Habla con tranquilidad pero, al recorrer sus pasos, la voz se le quiebra. Llegó a las FARC enamorada de su discurso de reivindicación y de equidad. Pero sintió que adentro se pierde la perspectiva de la causa social en medio de una disciplina militar extenuante, arbitrariedades de algunos mandos, restricción de libertades mínimas y fusilamientos. La desmoralización era un delito.

¿Qué es la paz?

La concibe como un espacio tranquilo para desarrollar sus proyectos, sin señalamiento ni discriminación. "Después de haber permanecido tantos años en un grupo armado, hoy, hacer lo que me gusta y tener la tranquilidad para hacerlo, es algo que no cambio por nada... Sin embargo, he tenido que ocultar quién soy, a pesar de que estudié en una universidad pluralista y abierta a distintas ideologías. Me encantaría que la sociedad fuera capaz de razonar con tolerancia y escuchar y aceptar al otro, dándole una oportunidad de cambio. Eso es un país en paz".

Sus esperanzas e ilusiones...

Sueña con continuar su preparación académica y contribuir a la generación de un espacio en el que otros desmovilizados tengan las oportunidades que ella tuvo. Algún día espera ocupar un alto cargo en el Estado y, desde allí, extender un brazo solidario a quienes regresen a la vida civil.

Sus miedos y temores...

En la organización le temía al ejército, ahora les teme a las FARC y no quiere imaginar volver a verles el rostro a varios de sus compañeros de años de lucha. "Uno allá no podía pensar, ni cuestionar; hubo una anulación total de las libertades físicas, intelectuales y emocionales". Allí adentro, experimentó un miedo constante y generalizado: morir fusilada. También les teme a los juicios irracionales, emanados de la ignorancia y la intolerancia.

Sobre la reconciliación y el perdón

"En mi condición de desmovilizada de las FARC quisiera tener la posibilidad de sentarme en un aula de clase y contar lo que fui, lo que soy y lo que quiero ser sin temor a que rechacen o me cierren las puertas. Un espacio donde quepamos todos. Si esta universidad, tradicionalmente exclusiva para la clase alta, fue capaz de generar un espacio para nosotros, ¡sería muy fácil crearlos en otros sectores de la sociedad!". Para ella, lo más importante en la justicia transicional es la verdad, incluso antes que la reparación. Por eso insiste en que las FARC deben empezar a buscar a las familias de los guerrilleros fusilados y decirles que están muertos, y a las de aquellos civiles que capturaron y asesinaron en cautiverio para informarles dónde están los cuerpos de sus seres queridos. ¿Por qué acciones pediría perdón? No titubea y lo suelta de un tajo: "Hicimos parte de una estructura guerrillera que le ha hecho daño al país, ha violado derechos humanos y ha cometido atropellos contra la sociedad civil". Y esto, precisamente, la hizo huir de la vida armada ilegal.

Lo que puede esperar la sociedad

Desde su deserción de las filas guerrilleras ha tratado de demostrarse a sí misma, y a la sociedad, que los errores sí pueden superarse y que es posible aportar y construir. "El desmovilizado es un ser humano y es capaz de reconstruir su vida". De ella se puede esperar la realización profesional y humana de una mujer que quiere ayudar a rehacer la vida de otros, brindar esperanza y aportar a la consolidación de la paz a partir de las lecciones del pasado.

Sobre la Maestría en construcción de paz

Con la Maestría espera obtener herramientas que le permitan entender las dinámicas y lecciones que dejaron los procesos de paz de otros países y los retos que le esperan al colombiano, particularmente el abordaje jurídico de los crímenes cometidos por las FARC. "Ha sido fundamental el aporte de la academia, la cual me abrió una perspectiva diferente frente a la vida y la posibilidad de buscar nuevos espacios. Haberme relacionado con personas que, al conocer quien soy, se han sentado a hablar conmigo y me han dado la mano, resulta muy esperanzador".

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