Ese oculto sabor del trópico

Planta

Planta "acababollo".

Ají guagua

Ají guagua.

Bleo de chupa

Bleo de chupa.

Bleo de golero.

Bleo de golero.

Carambolo

Carambolo.

Planta
Ají guagua
Bleo de chupa
Bleo de golero.
Carambolo
03/12/2014
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Unas veinte plantas comestibles del Caribe colombiano están a un paso del olvido. Lo dicen Margaret Pasquini y su equipo. Ella, inglesa e italiana, doctora en geografía de Durham e investigadora del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Desarrollo –Cider–, encabeza la investigación que encuestó 74 personas y estudió 91 plantas en Barú, María la Baja y San Basilio de Palenque y muestra que, además, están a punto de desaparecer saberes y culturas. Este es un glosario de algunas plantas que muchos, aunque las han oído, hoy apenas las conocen de nombre.

 

Pa’ desterrar la sed

  • Algarrobo: se da silvestre, es pariente del tamarindo y el jugo en leche, que se prepara con el polvillo que lleva dentro, parece Chocolisto. Es una fruta dura por fuera y, según el sondeo, apenas 62,5 por ciento de los abuelos la conocen y 23,1 por ciento de los nietos la han probado.
  • Matimbá: le dicen ‘guanábana de monte’ por su textura o ‘gallina gorda’ por su figura, se toma en jugo y resultó familiar de la guanábana, el anón y la chirimoya. Un detalle: su carne es roja.
  • Badea: sabe como el maracuyá, es de la misma familia, crece en enredadera y se usa en jugo, pero es grande como una patilla ‘baby’.
  • Caimito: se ve mucho en los patios y lo describen como ‘dulce y sabroso’. Alerta: para comerlo hay que pelarlo porque la leche de la superficie no es comestible.
  • Níspero: en Barú hay bosques completos y su jugo es popular en la Costa. La cáscara es dura, la leche de la primera capa no se ingiere y su carne es roja y arenosa.
  • Zapote (costeño): ojo, no es el mismo de gran parte del país. Le dicen mamey, se cultiva y parece un balón de fútbol americano con pulpa roja. Pariente del caimito y del níspero, es ideal en jugo.
  • Cañandonga: se considera medicinal, como el algarrobo; su textura es pastosa, como el tamarindo; es largo, como un brazo. Se encuentra semisilvestre. Se usa en jugos.
  • Carambolo: mucho más conocido, cultivado y comercializado en el interior (su corte transversal muestra una estrella). Resulta muy refrescante al morderlo o en jugos y aguas.
  • Guamita: muy comida por los micos, silvestre, familiar de la popular guama. Crece junto a los ríos.
  • Jobo: la usan como cerca viva y el fruto, amarillo y útil para morder y preparar dulces, suelta un olor intenso. También se usa con frecuencia para alimentar tortugas.
  • Marañón: se come la semilla seca, pero tostada (cruda es tóxica). Se vende cara, aunque, una ironía, la mayoría de la que se ve en Colombia es importada de Brasil.
  • Corozo: su jugo rojo, dulce y refrescante, es un símbolo del Caribe. Crece en una palma de tallo delgado y forma matorrales espesos que dan el fruto en ramilletes.
  • Guásimo: es el árbol orquesta. De la madera salen los mangos de las maracas y los palos para el tambor. Además de atribuírsele propiedades curativas, del fruto se sacan jugos y pasabocas por la miel que lleva dentro. Pero 42,5 por ciento de los adultos dicen no haberlo probado desde niños.
  • Guaimaro: el árbol crece despacio, es maderable y escaso. El fruto, similar a la papa, no se come crudo (produce inflamaciones) sino que se pela y se cocina. Apenas 45 por ciento de los abuelos dice conocerlo y 3 por ciento de los jóvenes sabe que existe.
  • Guinda guinda: pareciera una manzana aunque con solo una pepa por dentro. El árbol es maderable y no se consigue fácil porque se reproduce solo a través de las semillas que excretan los pájaros. Apenas 15,4 por ciento de las nuevas generaciones dicen conocerlo.
  • Tuna: fruto de cactus, es el pariente silvestre y endémico de zonas secas del higo y de la pitahaya.
  • Huevo de morrocoyo: parecido a la uva y algo a la ciruela, es de lo más raro y únicamente 4 de 74 personas, en el estudio, lo conocen. Hay del género Clavija y del Ximenia. Por supuesto, escasea.
  • Icaco: abunda en patios y es famoso por el dulce (se prepara como el de la breva) y la mermelada.
  • Membrillo: el fruto se parece a una guayaba grande, se muerde y se hacen jugos y dulces. En la Costa las hojas dan sabor a los bollos, pero solo 37 por ciento de los abuelos encuestados lo reconoció. Ningún hijo supo de qué le hablaban.
  • Uvita pegajosa: a los niños les gusta pero a los adultos les molesta por pegajosa. Hay quienes la utilizan como pegante o como gel. 36,4 por ciento de los adultos dice probarla desde niños.
  • Uvita de playa: aunque no es familiar de la uva, su sabor es parecido. El árbol da sombra, se ve en los parques y el fruto surge en racimos púrpura.
  • Piñuela: silvestre, muy fuerte y a veces lastima la boca, igual que el corazón de la piña. En donde crece habitan tortugas y serpientes. Se usa principalmente para preparar una especie de chicha.

 

‘Con bleo y carne ya hay almuerzo’

  • Acababollo o camambollo: muy popular en África, es una verdura con hojas suculentas, llenas de agua, comparable con la espinaca. Pero, cuidado, cruda es tóxica y después de cocinarla hay que desechar ese líquido y luego sí preparar estofados o revolverla con huevos.
  • Espinaca ‘costeña’: de origen asiático, abundante, es una variedad local de la conocida planta. Se usan dos cosas, las hojas (para ensaladas, guisos o sopas) y el fruto (morado), que se considera medicinal y nutritivo en jugo.
  • Verdolaga: muchos niegan comerla porque sirve para alimentar tortugas icoteas y cerdos, pero va muy bien revuelta con huevos. 95,7 por ciento de quienes la conocen dicen no consumirla.
  • Pepino criollo: es blanco, similar a una calabaza. Es familia de la ahuyama. Se prepara en ensalada y cocinado.
  • Candia: le dicen ‘el café de los pobres’ porque el fruto seco se tuesta, se muele y se prepara la bebida, aunque con los frutos biches se arman guisos y ensaladas. De origen africano, es familiar de la flor de Jamaica.
  • Palma amarga: aunque su principal uso es para hacer los techos en las casas de la Costa, también se pueden usar los corazones como palmitos.
  • Palma airaca: se conoce en sombreros, canastos o esteras artesanales, pero cuando la hoja está verde se prepara con huevos, carne o en ensaladas.
  • Bleo de golero: merece una mención especial y hasta se dice que ‘con yuca y con bleo ya hay almuerzo’. Un palenquero, incluso, lo comparó en el estudio con “la hamburguesa para los gringos”. Casi no hay porque crece en suelos sin sal y se considera maleza, aunque con carne de toro conserva un significado cultural, de hombría. Igual que el camambollo, tiene toxinas, no se come crudo y el agua de la cocinadura se elimina antes del guiso.

 

Bueno es culantro

  • Ají guaguó: es un ají silvestre, muy picante y pequeñito, fácilmente cultivable y que viene muy bien molido con pimienta, mezclado con cebolla, pimentón, suero costeño y vinagre.
  • Culantro: lo llaman cilantro cimarrón. Tiene las hojas más anchas y su sabor y aroma son más fuertes. Ideal para sopas, ensaladas, purés o aderezos, también ha bajado mucho su consumo.
  • Bleo de chupa: esencial para el mote de queso, sopa emblemática del Caribe, se propaga fácil pero, hoy, se usa poco. Más dulce que el de golero, se puede comer crudo y las hojas son gruesas, acuosas.

 

¿Batata o ‘sweet potato’?

  • Batata: este tubérculo insignia de la Costa, morado o blanco, es una enredadera a la que en Estados Unidos llaman ‘sweet potato’. Parece papa y funciona bien en pudines, tortas o dulce.
  • Frutopan: el árbol –asiático, aunque muy regado por el trópico–, da  fruto similar a la guanábana pero con espinas suaves del que se saca una harina dulce como el plátano y se preparan ‘patacones’ o panes.
  • Huevo vegetal: se llama así porque sabe como tal. Para comer el fruto se necesita separar las semillas, que son tóxicas, y cocinarlo. Muchos la consideran decorativa.
  • Millo: es una planta similar al trigo y produce harina para bollos o arepas. En algunos pueblos de la Costa se usa más que el maíz. Se ha vuelto popular por la famosa flauta de millo.

 

¿Un tinto o prefiere un bicho?

  • Albahaca: también conocida como cotorrera. Sirve para hacer aguas aromáticas y relajarse.
  • Orejero: lo llaman así porque el fruto del árbol tiene la forma de una oreja y se usa mucho para alimentar el ganado. Por dentro tiene una pasta, parecida al tamarindo, usada en dulces como el  popular dulce de carito.
  • Bicho: se prepara en una bebida similar al café y se dice que da energía. Es fragante y negra.
  • Guandul: se considera medicinal y se da en vaina, como la arveja. Se puede preparar igual pero su sabor es muy diferente. El sancocho de guandul es tradicional en Barranquilla.
  • Corozo de aceite: da el aceite rojo, para freír, y el aceite negro, para peinarse.

 


 

Señales particulares

Margaret Pasquini tiene nacionalidad inglesa e italiana, es doctora en geografía de la Universidad de Durham y ecóloga de la Universidad de York. Fue investigadora y profesora del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Desarrollo (Cider). Trabajó cerca de seis años en investigación y gestión de proyectos en CAZS Natural Resources, un centro de la Universidad de Bangor en Gales, enfocándose en proyectos en África Subsahariana.
Carolina Sánchez Ospina es colombiana, magíster en geografía de la Universidad de los Andes y realizó su pregrado en geografía y estudios latinoamericanos en la Universidad de California. Ha trabajado con comunidades en temas de seguridad alimentaria, creación de nuevos mercados, educación del consumidor e investigación de iniciativas para dar valor agregado a productos locales y rescate de semillas tradicionales.
Juan Salvador Mendoza es biólogo con opción en antropología de la Universidad de los Andes y director científico de la Fundación Kamajorú de Barranquilla. Ha trabajado con actividades de rescate y educación ambiental sobre el conocimiento tradicional alrededor de las plantas medicinales y comestibles entre comunidades indígenas y afrocaribeñas de Atlántico y Bolívar.

 

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